Creada por decreto del 21 de junio de 1825. Su capital, según ley del 24 de octubre de 1891, es Coracora, notable por su activo comercio. Con terrenos fértiles y vastos, ofrece inmensas facilidades para la cría de ganado vacuno, que de toda la provincia se envía a gran escala a Lima.
La estación lluviosa es fuerte, lo que hace que los pastos naturales que cubren la pampa y los cerros crezcan admirablemente ofreciendo el más sugestivo aspecto; esto le ha valido a su capital el nombre que tiene, derivado de kora-kora: "yerba abundante".